En las proximidades del pantano del Regajo, en la orilla izquierda
del río Palancia, al pie de un pequeño collado en el
municipio de Navajas, brota bulliciosa la Fuente del Baño.
Sus aguas han sido y son estimadísimas por propios y extraños,
con sorprendentes propiedades curativas en su haber. En 1795, Cavanilles
ya realzaba sus virtudes terapéuticas para enfermedades del
aparato digestivo y obstrucciones del vientre inferior.
Encima de la Fuente del Baño se encuentra un hotel balneario
construido en 1910, la capilla y otras dependencias. Fueron éstos
los años de mayor actividad, cuando existía un carruaje
que enlazaba la estación de ferrocarril de Navajas con el balneario
que llevaba el mismo nombre que la fuente. Con el estallido de la
guerra de 1936, el balneario dejó de funcionar.
Resulta incomprensible que este pequeño balneario esté
cerrado, mientras la Fuente del Baño sigue manando interumpidamente
frente a una bonita cascada situada en su orilla opuesta. Con el cambio
de propiedad, en 2005 se ha procedido a su recuperación.